Este acogedor apartamento en planta baja se encuentra a tan solo 200 metros del mar, ofreciendo una ubicación privilegiada para disfrutar del entorno costero durante todo el año. La vivienda cuenta con orientación sur, lo que garantiza una excelente luminosidad natural y un ambiente cálido y agradable en todas las estancias.
Dispone de una práctica terraza de 13 m² equipada con persianas, ideal para relajarse, comer al aire libre o disfrutar de momentos de descanso con total privacidad. El apartamento forma parte de una urbanización con piscina comunitaria y amplias zonas ajardinadas, perfectas para el ocio y el disfrute de toda la familia.
En su interior, el salón está equipado con aire acondicionado frío/calor y ventilador de techo, asegurando el máximo confort en cualquier época del año. El baño cuenta con plato de ducha y ventana, proporcionando ventilación natural y funcionalidad.
El edificio dispone de ascensor y la vivienda incluye plaza de parking subterráneo, lo que añade comodidad y seguridad. En conjunto, se trata de una excelente oportunidad tanto como residencia habitual, segunda vivienda o inversión cerca del mar.